Tres años para una promesa de sesenta segundos.
El Templo Khungi es la pieza central del centro de retiro Khungi Espacio en Valle de Bravo. Su visión nació de Leonides Guadarrama, que tenía una sola exigencia clara desde el principio: el sol tenía que entrar verticalmente al centro del piso al cenit. No "más o menos al mediodía". Al cenit exacto.
Khungi está a 19° 11' 47" N. En esa latitud, el sol pasa por el cenit dos veces al año — alrededor del 17 de mayo y el 27 de julio. Para que un edificio cumpliera con esa promesa, todo tenía que alinearse: orientación, geometría, materiales, óculo central. La obra tomó tres años. El 16 de abril de 2026 documentamos el primer cenit completo.
"Comprometido con el diseño y construcción de templos y espacios de alta vibración."
Geometría aplicada
El templo es un zome de planta hexagonal con doce arcos laminados que convergen en el ápice. El óculo central tiene 1.2 metros de diámetro y está exactamente sobre el centro geométrico del piso de piedra pulida. Cuando el sol cruza el meridiano del lugar dos días al año, el círculo de luz cae perfectamente sobre el centro. El resto del año, la luz entra inclinada y pinta el piso con sombras geométricas que cambian con las horas.
Materiales
Estructura: doce arcos laminados artesanales en pino local de los bosques de Valle de Bravo, unidos con resinas naturales. Cada arco es una pieza única — ninguno es estándar. Construir cada uno tomó entre 3 y 5 días de trabajo activo. Más sobre los arcos laminados →
Piso: piedra local pulida. La luz tiene que rebotar sin distorsión cromática.
Paredes interiores: acabado tudelac en tonos tierra (ocre, sienna, marrón cálido). Cuando el sol entra al cenit, el círculo dorado rebota sobre las paredes y enciende todo el espacio.
Iluminación nocturna: lámparas de piedra talladas a mano + serie psicodelia orgánica en fibra de bambú impresa en 3D (co-creadas con @horusinfinito).




